Puigcerdà se sitúa a 1.202m de altitud, entre los ríos Querol y Segre, justo al límite de la frontera con Francia, cruzada por las vías de comunicación más importantes del interior de Catalunya. Capital de la comarca, es el principal núcleo de servicios de la Cerdanya. Sus calles atraen un importante número de visitantes, incluso de vecinos franceses, principalmente por su actividad comercial, dónde destaca el mercado de los domingos.
Un notable conjunto arquitectónico del románico y del gótico – Campanario, el Puente de Sant Martí, las iglesias, el Convento,...- convive con destacables obras del ochocentismo y del sXX.
Puigcerdà ha llegado a ser el centro neurálgico de un gran número de estaciones de esquí de los Pirineos gracias a una amplia variedad de restaurantes, una atractiva oferta lúdica y de actividades deportivas para todas las edades y gustos, a la posibilidad de saborear unos platos excelentes de la típica gastronomía, y también a las múltiples opciones que ofrece para pasear a pie o en bicicleta por caminos de montaña..